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Trauma

No recuerdo mi infancia: ¿es normal o significa algo?

Lagunas enormes, apenas un par de escenas, como si alguien hubiera borrado años. Qué es normal olvidar, qué puede significar y por qué la terapia no busca «desenterrar» recuerdos.

Por Sofía Gimbert · 6 min de lectura

Figura de madera ante un pequeño álbum de fotos antiguas, imagen de no recuerdo mi infancia

Si piensas «no recuerdo mi infancia», no eres la única persona: es una de las dudas más frecuentes en consulta. Olvidar los primeros años es completamente normal, y casi nadie tiene recuerdos de antes de los tres o cuatro años. Tener pocos recuerdos después tampoco significa por sí solo que pasara algo malo. A veces, eso sí, tiene que ver con haber vivido mucho estrés. Lo importante no es lo que falta, sino cómo estás hoy, y eso se puede trabajar sin necesidad de recuperar nada.

  • Lo normal: no recordar casi nada antes de los tres o cuatro años, y tener recuerdos sueltos de después.
  • Por qué olvidamos: el cerebro y el lenguaje todavía están madurando en esos años.
  • Cuándo puede significar algo: lagunas amplias de etapas posteriores, junto a malestar en el presente.
  • Qué hace la terapia: trabajar con lo que sí sientes hoy, sin buscar ni sugerir recuerdos.

Por qué no recordamos los primeros años

Se llama amnesia infantil y nos pasa a todos. Un estudio de Patricia Bauer y Marina Larkina siguió a niños y niñas desde los tres años: a los cinco, seis y siete años recordaban más del 60 % de lo que habían vivido a los tres, pero a los ocho y nueve recordaban menos del 40 %. Es decir, el olvido de la primera infancia ocurre ya durante la propia infancia.

Esto es así porque las áreas del cerebro que organizan los recuerdos de nuestra propia historia, y el lenguaje con el que los contamos, maduran poco a poco. Por eso, aunque lo vivido en esos años deja huella en cómo sentimos y nos relacionamos, no suele quedar como recuerdo que se pueda contar.

«Lo importante no es lo que falta en tu memoria, sino cómo estás hoy.»

No recuerdo mi infancia: ¿cuándo puede significar algo?

Tener pocos recuerdos es muy habitual, y hay personas que simplemente recuerdan menos. Puede merecer la pena explorarlo en terapia si:

  • Hay lagunas amplias de etapas en las que ya deberías tener recuerdos, como los diez o doce años.
  • Los pocos recuerdos que tienes están cargados de tensión, miedo o tristeza.
  • Notas desconexión en el presente: momentos en los que no sabes qué has hecho, o sensación de irrealidad. Lo explicamos en disociación.
  • Te cuesta mucho hablar de tu familia o te bloqueas al intentarlo.
  • Hay malestar sin explicación clara: ansiedad, flashbacks emocionales o reacciones intensas ante ciertas situaciones.

En entornos de mucho estrés, el cerebro puede priorizar sobrevivir sobre guardar recuerdos ordenados, o desconectarse para no sentir. Por eso, en algunas personas, la falta de recuerdos convive con un trauma infantil. Pero no siempre es así, y nadie puede saber qué pasó solo por la falta de recuerdos.

Por qué la terapia no busca «desenterrar» recuerdos

Es importante decirlo con claridad: la memoria no funciona como una grabación. Las investigaciones de Elizabeth Loftus mostraron que, con preguntas o sugerencias, se pueden llegar a «recordar» cosas que nunca ocurrieron. Por eso, una terapia responsable no intenta recuperar recuerdos ocultos, no sugiere qué pudo pasar y no saca conclusiones de lo que falta.

Lo que sí hace es trabajar con lo que está presente: las emociones, las sensaciones del cuerpo, los recuerdos que sí tienes y lo que hoy te hace sufrir. Eso basta para sanar. No hace falta saberlo todo para estar mejor.

Recuerdos que no son imágenes

Que no recuerdes escenas no significa que tu infancia no haya dejado huella. Hay otro tipo de memoria, la implícita, que no se guarda como imágenes ni como relatos, sino como formas de sentir y de reaccionar: tensarte ante cierto tono de voz, sentirte en peligro cuando alguien se enfada o necesitar agradar sin saber por qué.

Es la memoria con la que aprendimos, sin darnos cuenta, cómo funcionan las relaciones. Por eso, aunque falten los recuerdos, la terapia puede trabajar con esas reacciones, que son la parte de la historia que sigue viva hoy. Te contamos más en trauma en el cuerpo.

Cómo se trabaja en terapia

No hay un único camino, y cada proceso se adapta a la persona. Aun así, enfoques como EMDR e IFS suelen ayudar a trabajarlo más a fondo, porque atienden lo que hay debajo y no solo lo que se ve. Algunas cosas que pueden formar parte del proceso:

  • Con EMDR, se puede trabajar a partir de una sensación, una emoción o un disparador actual, sin necesidad de un recuerdo completo. Es una de las terapias para el trauma con más respaldo científico.
  • Con IFS, se conoce a las partes que se protegen de lo que dolió. Si alguna guarda algo, lo compartirá cuando y como quiera, sin forzar.
  • Con un ritmo seguro, ampliando la ventana de tolerancia, para que nada desborde.

Si en tu caso hay disociación, el proceso se adapta con más preparación, como contamos en EMDR y disociación. Y si te preguntas si tienes un trauma aunque no recuerdes nada concreto, te lo explicamos en cómo saber si tengo un trauma.

En Mi Esencia Psicología te acompañamos con calma y sin sugerir nada en nuestra psicoterapia online.

Preguntas frecuentes

¿Es normal no recordar mi infancia?

Sí. Casi nadie recuerda nada antes de los tres o cuatro años, y es habitual tener solo recuerdos sueltos de después. Se llama amnesia infantil.

¿A qué edad empezamos a recordar?

Los primeros recuerdos que se conservan de adulto suelen ser de en torno a los tres o cuatro años, y son pocos y sueltos hasta bastante más tarde.

¿No recordar la infancia significa que hubo un trauma?

No necesariamente. Puede tener que ver con el estrés en algunas personas, pero la falta de recuerdos por sí sola no indica que pasara nada concreto.

¿La terapia sirve para recuperar recuerdos?

Una terapia responsable no busca recuperar recuerdos ni sugiere qué pudo pasar, porque la memoria se puede influir. Trabaja con lo que sientes y recuerdas hoy.

¿Se puede hacer EMDR sin recordar bien lo que pasó?

Sí. EMDR puede trabajar a partir de una sensación, una emoción o un disparador actual, sin necesidad de tener un recuerdo completo.

¿Cuándo consultar por no recordar la infancia?

Si hay lagunas amplias de etapas tardías, desconexión en el presente o malestar sin explicación clara. Una psicóloga puede ayudarte a explorarlo con calma.

¿Se puede tener huella de la infancia sin recordarla?

Sí. La memoria implícita guarda formas de sentir y reaccionar aunque no haya imágenes. Por eso la terapia puede trabajar con lo que notas hoy.

Bibliografía

  • Bauer, P. J. y Larkina, M. (2014). The onset of childhood amnesia in childhood: a prospective investigation of the course and determinants of forgetting of early-life events. Memory, 22(8), 907-924.
  • Loftus, E. F. y Pickrell, J. E. (1995). The formation of false memories. Psychiatric Annals, 25(12), 720-725.