Trauma
Ventana de tolerancia: qué es y cómo ampliarla
Por qué a veces explotas y otras te quedas en blanco. Qué es la ventana de tolerancia y cómo se amplía en terapia, poco a poco y acompañada.

La ventana de tolerancia es el margen de activación en el que puedes sentir emociones intensas sin perder el control. Dentro de ella piensas con claridad, te relacionas y decides con calma. En cambio, cuando sales por arriba te desbordas, y cuando sales por abajo te bloqueas. Entender este concepto ayuda mucho a regular el sistema nervioso.
- Qué es: la zona en la que tu sistema nervioso puede sostener lo que sientes.
- Por encima: hiperactivación, con ansiedad, irritabilidad o pánico.
- Por debajo: hipoactivación, con desconexión, cansancio o bloqueo.
- Se puede ampliar: con recursos de regulación y con terapia del trauma.
Qué es la ventana de tolerancia
El término lo propuso el psiquiatra Daniel Siegel en su libro The Developing Mind. Más adelante, la psicoterapeuta Pat Ogden lo desarrolló en Trauma and the Body para explicar cómo el trauma afecta al cuerpo.
La idea es sencilla. Todas las personas tenemos un rango en el que la activación es manejable. Dentro de ese rango podemos sentir tristeza, enfado o miedo y, aun así, seguir en contacto con lo que pasa dentro y fuera de nosotros.
Sin embargo, el tamaño de la ventana no es igual para todo el mundo. Las experiencias tempranas, el tipo de apego y el trauma pueden hacerla más estrecha. Por eso, a algunas personas les basta muy poco para desbordarse o desconectarse.
«No es pereza ni falta de voluntad: es el sistema nervioso protegiéndote, y la ventana se puede ampliar.»
Hiperactivación: cuando sales por arriba
Cuando la activación supera el límite superior, el cuerpo entra en modo de lucha o huida. Entonces aparecen señales como estas:
- Corazón acelerado, respiración rápida o tensión muscular.
- Ansiedad, pánico o sensación de alerta constante.
- Irritabilidad, enfado o ganas de huir.
- Pensamientos que van muy deprisa y cuesta frenar.
Hipoactivación: cuando sales por abajo
Cuando la activación cae por debajo del límite inferior, el cuerpo se apaga para protegerse. En este caso puedes notar:
- Cansancio profundo, pesadez o falta de energía.
- Sensación de vacío, de estar en blanco o lejos de todo.
- Dificultad para pensar, hablar o moverte.
- Desconexión del cuerpo o de las emociones.
Esta respuesta tiene mucho que ver con lo que la teoría polivagal de Stephen Porges describe como estado de inmovilización. No es pereza ni falta de voluntad: es el sistema nervioso intentando protegerte.
Un ejemplo del día a día
Imagina que tu jefe te pide hablar «un momento» al final del día. Si estás dentro de tu ventana, quizá notes algo de nervios, pero puedes seguir trabajando y pensar en qué puede ser.
En cambio, si sales por arriba, el corazón se acelera, imaginas lo peor y no consigues concentrarte en nada más. Y si sales por abajo, puede que te quedes en blanco durante la reunión, sin palabras, y que luego notes un cansancio enorme sin saber por qué.
La situación es la misma; lo que cambia es el estado de tu sistema nervioso. Por eso, conocer tus señales es un primer paso importante, y es algo que se aprende en terapia.
Por qué el trauma estrecha la ventana de tolerancia
Cuando una persona ha vivido situaciones que la desbordaron, su sistema nervioso aprende a estar en guardia. Así, reacciona antes y con más fuerza ante cualquier señal que se parezca al peligro.
Por eso, en la terapia del trauma no se empieza por los recuerdos más difíciles. Primero se trabaja en ampliar la ventana. Solo cuando hay recursos suficientes, se reprocesa con EMDR o se escucha a las partes heridas con IFS. Si quieres entender de dónde viene esa alerta, lee trauma infantil en adultos.
Cómo se amplía la ventana de tolerancia
La buena noticia es que la ventana de tolerancia se puede ampliar. Este trabajo se hace en terapia, de forma gradual y con recursos adaptados a cada persona, porque lo que calma a una puede activar a otra.
Reconocer tus señales
Primero se aprende, junto a la psicóloga, a notar cuándo empiezas a salir de la ventana: qué pasa en tu cuerpo, en tus pensamientos y en tus emociones.
Recursos hechos a tu medida
Después, en sesión, se trabajan recursos para volver a la ventana cuando sales por arriba o por abajo. Se eligen y se ajustan contigo, y se practican acompañados hasta que resultan seguros.
Relaciones seguras
Además, el descanso, el movimiento y, sobre todo, las relaciones seguras ensanchan la ventana poco a poco. La sensación de no estar a solas con lo que te pasa es, en sí misma, reguladora.
Cómo trabajamos la ventana de tolerancia en terapia
Cuando ya hay estabilidad, trabajamos las experiencias que estrecharon la ventana, con EMDR e IFS. Lo hacemos en nuestra psicoterapia online, desde un enfoque integrador que tiene en cuenta cuerpo, mente y emociones.
Y si eres profesional y quieres llevar estos conceptos a tus casos, en nuestras supervisiones para psicólogas los trabajamos con ejemplos reales.
Preguntas frecuentes
¿Quién creó el concepto de ventana de tolerancia?
Lo propuso el psiquiatra Daniel Siegel. Después, autoras como Pat Ogden lo aplicaron al trabajo con el trauma y el cuerpo.
¿Qué pasa cuando salgo de mi ventana de tolerancia?
Si sales por arriba, aparecen ansiedad, enfado o pánico. Si sales por abajo, te desconectas, te bloqueas o te quedas sin energía. En ambos casos cuesta pensar con claridad.
¿Se puede ampliar la ventana de tolerancia?
Sí. Con recursos de regulación, relaciones seguras y terapia del trauma, el sistema nervioso aprende a sostener más sin desbordarse.
¿Todo el mundo tiene la misma ventana?
No. Depende de la historia de cada persona, de su apego y de las experiencias que ha vivido. Además, cambia según el momento: con cansancio o estrés, suele estrecharse.
Bibliografía
- Ogden, P., Minton, K. y Pain, C. (2006). Trauma and the Body: A Sensorimotor Approach to Psychotherapy. W. W. Norton.
- Porges, S. W. (2011). The Polyvagal Theory: Neurophysiological Foundations of Emotions, Attachment, Communication, and Self-Regulation. W. W. Norton.
- Siegel, D. J. (1999). The Developing Mind: Toward a Neurobiology of Interpersonal Experience. Guilford Press.



