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Terapia IFS: qué es, cómo funciona y para quién es

IFS ve la mente como una familia de partes que intentan ayudarte. Te contamos de dónde viene, cómo es una sesión y en qué casos puede ayudarte.

Por Sofía Gimbert · 6 min de lectura

Figuras de madera abrazadas, imagen de la terapia IFS y sus partes

La terapia IFS (Internal Family Systems o Sistemas de Familia Interna) es un enfoque de psicoterapia que entiende la mente como un conjunto de partes. Cada parte tiene sus emociones, sus creencias y su forma de protegerte. Y debajo de todas ellas está el Self: tu esencia, quien eres de verdad cuando el miedo, la prisa o la exigencia no llevan el mando. El Self no se rompe ni se pierde. Siempre está ahí, aunque a veces las partes lo tapen y cueste notarlo. El objetivo de la terapia es que, desde ese Self, puedas escuchar y cuidar a las partes que sufren.

No es nada místico ni reservado a unos pocos: todo el mundo lo tiene. Se nota en momentos sencillos, como cuando sientes calma, curiosidad o ternura hacia ti o hacia otra persona. La terapia ayuda a que esos momentos sean cada vez más fáciles de encontrar.

  • Qué es: un modelo de terapia que trabaja con las «partes» de tu mundo interno.
  • Quién lo creó: el terapeuta familiar Richard Schwartz, en los años ochenta.
  • Para qué sirve: trauma, ansiedad, autoexigencia, heridas de apego y conflictos internos, entre otros.
  • Cómo se hace: en sesiones individuales o de pareja, también online.

Una aclaración importante: aquí damos solo unas pinceladas para que entiendas el contexto y cómo funciona el proceso. No es una explicación a fondo ni una guía para aplicarlo. Si eres profesional, no sustituye en ningún caso a una formación oficial en IFS; y si eres paciente, este trabajo se hace siempre en sesión, con una psicóloga formada.

Qué es la terapia IFS y de dónde viene

El modelo lo desarrolló Richard Schwartz, terapeuta familiar estadounidense. Mientras trabajaba con sus pacientes, notó algo curioso: muchos hablaban de sí mismos como si dentro tuvieran varias voces. «Una parte de mí quiere dejarlo, pero otra no se atreve», le decían. En lugar de verlo como un síntoma, decidió tomárselo en serio.

Así, aplicó al mundo interno lo que ya sabía de las familias. Igual que en una familia hay papeles, alianzas y conflictos, dentro de nosotros pasa algo parecido. Hoy el modelo se enseña en todo el mundo a través del IFS Institute, que forma y certifica a terapeutas.

Por eso también se la conoce como terapia de partes. Y una de sus ideas centrales es que no hay partes malas: incluso las que más nos molestan intentan, a su manera, ayudarnos.

«En IFS no hay partes malas: incluso las que más nos molestan intentan, a su manera, ayudarnos.»

Las partes y el Self: los conceptos básicos de IFS

Para entender la terapia IFS conviene conocer tres tipos de partes y un centro.

Exiliados

Son partes heridas, a menudo muy jóvenes. Guardan recuerdos y emociones dolorosas, como el miedo, la vergüenza o la soledad. Como duele sentirlas, el resto del sistema las aparta.

Directivos

Son protectores que se adelantan para que el dolor no salga. Controlan, planifican, exigen o complacen. Por ejemplo, la parte perfeccionista que revisa un correo cinco veces antes de enviarlo.

Bomberos

También protegen, pero actúan cuando el dolor ya se ha encendido. Buscan alivio rápido: comer, desconectar con el móvil, enfadarse o beber. Te lo explicamos con ejemplos en protectores y exiliados en IFS.

El Self

El Self no es una parte, sino tu esencia: el centro desde el que puedes mirarlas a todas con calma y cariño. Se reconoce por cualidades como la curiosidad, la compasión o la claridad, que repasamos en las 8 C del Self.

Directivos y bomberos, las partes protectoras en la terapia IFS

Cómo funciona una sesión de terapia IFS

Una sesión de IFS se parece a una conversación tranquila con tu mundo interno, guiada por la psicóloga. Primero, se elige algo que te preocupa: una emoción, un pensamiento o una reacción que se repite. Después, la psicóloga te ayuda a localizar la parte que hay detrás y a notar dónde la sientes en el cuerpo.

A continuación llega una pregunta clave: «¿Cómo te sientes hacia esta parte?». Si la respuesta es rechazo o miedo, hay otra parte mezclada. En ese caso se le pide, con amabilidad, que deje un poco de espacio. Cuando aparece la curiosidad, el Self ya está presente.

Desde ahí, se escucha a la parte protectora: qué hace, desde cuándo y qué teme que pase si deja de hacerlo. Solo cuando los protectores dan permiso se trabaja con el exiliado que cuidan. Entonces se le acompaña a soltar sus cargas, es decir, las creencias y emociones que arrastra desde hace años.

En consulta usamos también recursos visuales, como Playmobils o cartas, que ayudan a ver tus partes fuera de ti. Para muchas personas, este cambio de mirada ya trae alivio.

¿Para quién es la terapia IFS?

La terapia IFS puede ayudar en muchas situaciones. Algunas de las más habituales en consulta son:

  • Trauma y heridas emocionales del pasado que siguen afectando al presente. Te contamos cómo reconocerlas en trauma infantil en adultos.
  • Ansiedad, autoexigencia y un diálogo interno muy crítico.
  • Heridas de apego, dependencia emocional o miedo al abandono.
  • Conductas que no te gustan y no consigues cambiar, como los atracones o la procrastinación.
  • Conflictos de pareja, con su versión para parejas: la terapia IFIO.

Además, encaja muy bien con personas que ya han probado otras terapias y sienten que se quedaban en la superficie. Al no pelear con los síntomas, sino entender qué protegen, el cambio suele ser más profundo y duradero.

¿Qué dice la investigación sobre la terapia IFS?

La investigación sobre IFS es más reciente que la de otros enfoques, y sus resultados son muy alentadores. En un estudio de 2021 con adultos con estrés postraumático por traumas repetidos en la infancia, tras 16 sesiones de IFS, 12 de las 13 personas que completaron la terapia ya no cumplían los criterios del diagnóstico. Además, mejoraron la depresión, la disociación y la autocompasión.

Otros estudios van en la misma dirección. Un ensayo aleatorizado de 2013 con personas con artritis reumatoide encontró mejoras en el dolor, la autocompasión y los síntomas depresivos que se mantenían un año después. Y un estudio con universitarias con depresión halló que IFS reducía los síntomas tanto como los tratamientos habituales. Por todo ello, el registro de prácticas basadas en la evidencia del Gobierno de Estados Unidos llegó a calificar IFS como «eficaz» para mejorar el bienestar, como recoge la Sociedad Australiana de Psicología. El IFS Institute reúne todos los trabajos publicados. En Mi Esencia Psicología lo combinamos con EMDR, también con mucha evidencia, y adaptamos el trabajo a cada persona.

IFS y EMDR: cómo se complementan

IFS y EMDR son dos de las terapias con las que más trabajamos. IFS ayuda a conocer y calmar a los protectores, y a crear la seguridad interna necesaria. EMDR, en cambio, es especialmente útil para reprocesar recuerdos traumáticos concretos. Juntas, permiten avanzar respetando el ritmo de cada persona.

Si quieres saber si el EMDR encaja contigo, lee cómo saber si la terapia EMDR es para mí. Y si te interesa empezar, en nuestra psicoterapia online con IFS y EMDR te asignamos la psicóloga que mejor encaje contigo.

Por último, si eres psicóloga o psicólogo y quieres aprender el modelo, en el curso de IFS desde cero lo verás paso a paso, con una demostración clínica.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa IFS?

IFS son las siglas de Internal Family Systems, en español Sistemas de Familia Interna. Es un modelo de terapia que trabaja con las distintas partes de la mente y con el Self, el centro sano de cada persona.

¿Cuántas sesiones de terapia IFS hacen falta?

Depende de cada persona y de lo que traiga. Algunas notan cambios en pocas semanas; cuando hay trauma o heridas de apego profundas, el proceso suele ser más largo. Lo importante es avanzar a tu ritmo.

¿La terapia IFS se puede hacer online?

Sí. Las sesiones por videollamada funcionan muy bien, porque el trabajo se centra en tu experiencia interna. Además, puedes hacerlas desde un lugar donde te sientas a gusto.

¿IFS es lo mismo que la terapia del niño interior?

No exactamente. En IFS, el niño interior suele corresponder a uno o varios exiliados. Pero el modelo trabaja también con los protectores y con el Self, así que es un mapa más completo.

Bibliografía

  • Hodgdon, H. B., Anderson, F. G., Southwell, E., Hrubec, W. y Schwartz, R. (2021). Internal Family Systems (IFS) Therapy for Posttraumatic Stress Disorder (PTSD) among Survivors of Multiple Childhood Trauma: A Pilot Effectiveness Study. Journal of Aggression, Maltreatment & Trauma.
  • Schwartz, R. C. (2021). No Bad Parts: Healing Trauma and Restoring Wholeness with the Internal Family Systems Model. Sounds True.
  • Schwartz, R. C. y Sweezy, M. (2020). Internal Family Systems Therapy (2.ª ed.). Guilford Press.
  • Shadick, N. A., Sowell, N. F., Frits, M. L., Hoffman, S. M. et al. (2013). A Randomized Controlled Trial of an Internal Family Systems-based Psychotherapeutic Intervention on Outcomes in Rheumatoid Arthritis: A Proof-of-Concept Study. The Journal of Rheumatology.