Trauma
Trauma en el cuerpo: por qué el cuerpo también recuerda
Tensión que no se va, un estómago que se cierra, desconexión. Por qué el trauma también se guarda en el cuerpo y por qué hablar a veces no basta.

El trauma en el cuerpo es la huella física que deja una experiencia que te desbordó: tensión que no se va, un estómago que se cierra, sobresaltos, cansancio o la sensación de estar lejos de tu propio cuerpo. El trauma no se guarda solo en los recuerdos, también en el sistema nervioso. Por eso, a veces, entender lo que pasó no basta para sentirse mejor, y la terapia tiene que incluir al cuerpo.
- Qué es: reacciones físicas que se quedaron grabadas tras una experiencia que desbordó.
- Cómo se nota: tensión, dolores, problemas de sueño o digestivos, sobresaltos, desconexión.
- Por qué ocurre: el sistema nervioso sigue reaccionando como si el peligro estuviera presente.
- Cómo se trabaja: con terapias que incluyen el cuerpo, como EMDR e IFS.
Por qué el cuerpo también recuerda
Cuando vivimos algo que nos desborda, el cuerpo reacciona para sobrevivir: se tensa, se acelera o se bloquea. Te lo explicamos en lucha, huida o congelación. Si esa experiencia no se procesa, el cuerpo puede seguir reaccionando así mucho tiempo después.
El psiquiatra Bessel van der Kolk lo popularizó con el título de su libro El cuerpo lleva la cuenta: el cuerpo guarda las huellas de lo vivido aunque la mente intente olvidarlas. También autoras como Pat Ogden han estudiado cómo el trauma se expresa en la postura, la respiración y el movimiento.
«Entender lo que pasó no siempre basta para sentirse mejor: el cuerpo también recuerda.»
Señales de trauma en el cuerpo
- Tensión constante en el cuello, los hombros o la mandíbula.
- Sobresaltos fáciles o sensación de alerta continua.
- Problemas para dormir o pesadillas.
- Molestias digestivas que empeoran con el estrés.
- Cansancio que no mejora con el descanso.
- Dolores sin una causa médica clara.
- Sensación de estar desconectado o desconectada del cuerpo, o de no notarlo.
- Reacciones físicas intensas ante olores, sonidos o lugares concretos.
Es importante que un médico descarte otras causas antes de atribuir cualquier síntoma físico al trauma. El cuerpo y la mente están muy unidos, pero no todo lo que duele es emocional.
Trauma y salud física
El conocido estudio de Felitti y su equipo sobre experiencias adversas en la infancia encontró que, cuantas más experiencias adversas había vivido una persona, más probable era que tuviera problemas de salud en la vida adulta. Eso no significa que el trauma cause directamente una enfermedad, pero sí que el estrés sostenido deja huella en el cuerpo.
Cuando el cuerpo se desconecta
A veces el cuerpo no se tensa, sino que se apaga. Hay personas que no sienten hambre, cansancio o dolor hasta que es muy intenso, o que viven «de cuello para arriba». Es una forma de protegerse: si no notas el cuerpo, no notas lo que duele. Lo explicamos en disociación.
Por qué hablar a veces no basta
Muchas personas han hablado de su historia durante años y la entienden muy bien, pero su cuerpo sigue reaccionando igual. No es que la terapia anterior no sirviera: es que el trauma también vive en partes del sistema nervioso a las que las palabras no siempre llegan.
Por eso las terapias específicas para el trauma prestan atención a lo que pasa en el cuerpo mientras se trabaja un recuerdo: dónde se nota, cómo cambia, qué necesita.
Cuando el cuerpo reacciona antes que tú
Una de las experiencias más desconcertantes es que el cuerpo reaccione antes de que la mente entienda qué pasa: el corazón se acelera al oír un tono de voz, el estómago se cierra en un lugar concreto o los hombros se tensan cuando alguien se acerca por detrás. Muchas veces no hay un recuerdo claro asociado.
Ocurre porque el sistema nervioso detecta el peligro muy deprisa, antes de que intervenga el pensamiento. Si una situación se parece a algo que se vivió, aunque sea un poco, el cuerpo responde como entonces. Lo explicamos con más detalle en teoría polivagal y en hipervigilancia.
Cómo se trabaja el trauma en el cuerpo en terapia
No hay un único camino, y cada proceso se adapta a la persona. Aun así, enfoques como EMDR e IFS suelen ayudar a trabajarlo más a fondo, porque atienden lo que hay debajo y no solo lo que se ve. Algunas cosas que pueden formar parte del proceso:
- EMDR: al reprocesar un recuerdo se atiende también a la sensación física, y una de sus fases consiste en revisar el cuerpo en busca de tensión. Lo contamos en las fases de EMDR.
- IFS: las partes también se notan en el cuerpo, y a menudo el primer paso para conocerlas es localizarlas ahí. Te lo explicamos en qué es la terapia IFS.
- Regulación del sistema nervioso: en sesión se trabaja para ampliar la ventana de tolerancia y que el cuerpo pueda volver a la calma.
Este trabajo se hace en sesión, con una psicóloga formada en trauma que cuida el ritmo. Acercarse a las sensaciones del cuerpo puede remover mucho, y hace falta saber cuándo avanzar y cuándo parar.
En Mi Esencia Psicología acompañamos el trauma, también en su huella física, en nuestra psicoterapia online. Si te preguntas si lo tuyo puede ser un trauma, quizá te ayude leer cómo saber si tengo un trauma.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que el trauma se queda en el cuerpo?
Que el sistema nervioso guarda las reacciones de defensa que se activaron durante la experiencia, y puede seguir reaccionando así mucho tiempo después, con tensión, alerta o desconexión.
¿Qué síntomas físicos puede dar un trauma?
Tensión muscular, problemas de sueño, molestias digestivas, sobresaltos, cansancio o dolores sin causa médica clara. Siempre conviene que un médico descarte otras causas.
¿Por qué entiendo lo que me pasó pero mi cuerpo sigue igual?
Porque el trauma también vive en partes del sistema nervioso a las que el razonamiento no llega del todo. Por eso hacen falta terapias que incluyan el cuerpo.
¿Qué es «El cuerpo lleva la cuenta»?
Es un libro del psiquiatra Bessel van der Kolk que divulgó cómo el trauma se guarda en el cuerpo y el cerebro, y qué enfoques pueden ayudar a sanarlo.
¿EMDR trabaja con el cuerpo?
Sí. Durante el reprocesamiento se atiende a las sensaciones físicas, y una de sus fases consiste en revisar el cuerpo en busca de tensión o malestar.
¿Puedo trabajar el trauma del cuerpo por mi cuenta?
No es lo recomendable. Acercarse a las sensaciones del trauma puede desbordar, y una psicóloga formada sabe cuidar el ritmo y la seguridad del proceso.
¿Por qué mi cuerpo reacciona sin que sepa por qué?
Porque el sistema nervioso detecta el peligro antes que el pensamiento. Si algo se parece a lo vivido, el cuerpo puede responder como entonces, aunque no haya un recuerdo claro.
Bibliografía
- van der Kolk, B. (2014). The Body Keeps the Score: Brain, Mind, and Body in the Healing of Trauma. Viking. Edición en español: El cuerpo lleva la cuenta, Eleftheria.
- Ogden, P., Minton, K. y Pain, C. (2006). Trauma and the Body: A Sensorimotor Approach to Psychotherapy. W. W. Norton.
- Felitti, V. J. et al. (1998). Relationship of childhood abuse and household dysfunction to many of the leading causes of death in adults. American Journal of Preventive Medicine, 14(4), 245-258.



