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Trauma · Pareja

Problemas de ira: qué protege tu enfado y cómo se transforma

Estallar por algo pequeño y arrepentirte después. Por qué el enfado se desborda, qué suele haber debajo y cómo se trabaja en terapia sin juzgarte.

Por Sofía Gimbert · 6 min de lectura

Figura de madera junto a una tetera que echa vapor y otra figura pequeña detrás, imagen de los problemas de ira

Los problemas de ira aparecen cuando el enfado se dispara con mucha facilidad, es más intenso de lo que la situación pide o cuesta controlarlo, y luego deja culpa o daña las relaciones. La ira es una emoción sana que avisa de que algo no está bien. Cuando se desborda, casi nunca es falta de carácter: suele estar protegiendo un dolor más profundo, como el miedo, la tristeza o la vergüenza. Y eso se puede trabajar.

  • Qué son: un enfado que se dispara fácil, es muy intenso o cuesta controlar.
  • Qué hay debajo: a menudo miedo, tristeza, vergüenza o heridas antiguas.
  • De dónde vienen: estrés, trauma, una infancia con gritos o con emociones prohibidas.
  • Cómo se trabajan: en terapia, entendiendo lo que protege la ira, con IFS y EMDR.

La ira es una emoción necesaria

El enfado nos ayuda a poner límites, a defendernos y a reaccionar ante lo injusto. El problema no es sentir ira, sino cuándo, con qué intensidad y qué hacemos con ella. Hay personas que nunca se permiten enfadarse y lo pagan con el cuerpo o con la tristeza. Y hay otras a las que el enfado se les escapa.

Es más frecuente de lo que parece. En una gran encuesta con más de 34.000 adultos en Estados Unidos, el 7,8 % refirió una ira intensa, difícil de controlar o desproporcionada. Y esa ira se asociaba con haber vivido experiencias adversas en la infancia y en la vida adulta.

«El enfado que se desborda suele estar protegiendo un dolor más profundo.»

Señales de problemas de ira

  • Te enfadas por cosas pequeñas y luego no entiendes por qué fue para tanto.
  • Gritas, das portazos o dices cosas hirientes que después lamentas.
  • Notas el enfado en el cuerpo de golpe: calor, tensión, el corazón acelerado.
  • Las personas cercanas van con cuidado para no molestarte.
  • Después llegan la culpa, la vergüenza o la sensación de no reconocerte.
  • Te cuesta soltar el enfado y le das vueltas durante horas.

De dónde vienen los problemas de ira

  • Una etapa de mucho estrés o cansancio, en la que la paciencia se agota.
  • El trauma: la irritabilidad y los estallidos son frecuentes en el estrés postraumático, porque el sistema nervioso vive en alerta. Lo explicamos en hipervigilancia.
  • Haber crecido con gritos o violencia: el cuerpo aprendió que el conflicto se resuelve así.
  • Haber crecido sin permiso para enfadarte: la ira se acumula y sale de golpe. Lo contamos en invalidación emocional.
  • Sentir a menudo que te tratan de forma injusta, como en la herida de injusticia.

Los problemas de ira vistos desde IFS

En el modelo IFS, la ira suele ser un protector. A veces es un bombero que salta cuando algo toca una herida: una crítica que despierta la vergüenza, una distancia que despierta el miedo al abandono. Otras veces es un directivo que mantiene a los demás a raya para que nadie se acerque demasiado. Lo explicamos en directivos y bomberos en IFS.

Esta mirada cambia mucho las cosas. En lugar de pelearse con la parte enfadada, que suele hacerla más fuerte, se la escucha: qué teme, qué protege, desde cuándo hace ese trabajo. Muchas personas descubren que debajo de su ira hay una parte muy joven que se sintió indefensa. Cuando esa parte se atiende, la ira ya no necesita gritar tanto.

Cómo se tratan los problemas de ira en terapia

Cómo se trabaja depende de cada persona y de su historia. Terapias como EMDR e IFS pueden ser de gran ayuda, porque permiten llegar a la raíz de lo que duele. Algunos de los aspectos que se suelen trabajar:

  • Entender tus disparadores: qué situaciones encienden la ira y qué tienen en común.
  • Conocer lo que protege con IFS: el miedo, la tristeza o la vergüenza que hay debajo.
  • Reprocesar con EMDR las experiencias que dejaron el sistema en alerta. EMDR tiene un respaldo científico muy sólido en el trauma, y cuando el pasado deja de activarse, el enfado suele bajar.
  • Calmar el sistema nervioso, ampliando la ventana de tolerancia, para tener más margen antes de estallar.
  • Aprender a poner límites a tiempo, antes de que el enfado se acumule. Lo contamos en poner límites.

La ira en la pareja

En pareja, la ira de uno suele activar la defensa del otro, y se forma un círculo difícil de romper. La terapia de pareja IFIO ayuda a ver qué partes se activan en cada uno y a hablar desde lo que hay debajo. Lo contamos en discusiones de pareja.

Una aclaración importante: si la ira lleva a violencia, amenazas o miedo en la otra persona, lo primero es la seguridad. La terapia de pareja no es el enfoque adecuado en esos casos. En España, el 016 atiende a víctimas de violencia de género las 24 horas, y ante un peligro inmediato, el 112. Si eres tú quien teme hacer daño, pedir ayuda es un paso valiente y necesario.

En Mi Esencia Psicología acompañamos los problemas de ira sin juzgar, en nuestra psicoterapia online.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los problemas de ira?

Es cuando el enfado se dispara con mucha facilidad, es más intenso de lo que la situación pide o cuesta controlarlo, y acaba dañando las relaciones o dejando culpa.

¿Por qué me enfado tanto por cosas pequeñas?

A menudo porque esa situación toca una herida antigua o porque el sistema nervioso está en alerta por estrés o trauma. La ira protege algo más vulnerable que hay debajo.

¿La ira tiene que ver con el trauma?

Muchas veces sí. La irritabilidad y los estallidos son frecuentes en el estrés postraumático, y la ira intensa se asocia con experiencias adversas en la infancia.

¿Se pueden controlar los problemas de ira?

Más que controlarla a la fuerza, lo que funciona es entender qué protege y sanar lo que hay debajo. Así la ira baja de intensidad y aparece con menos frecuencia.

¿Qué terapia ayuda con los problemas de ira?

IFS ayuda a escuchar a la parte enfadada y a lo que protege, y EMDR a reprocesar las experiencias que dejaron el sistema en alerta.

¿Sirve la terapia de pareja si hay mucha ira?

Puede ayudar cuando hay discusiones intensas pero no violencia. Si hay violencia, amenazas o miedo, lo primero es la seguridad y la terapia de pareja no es el enfoque adecuado.

Bibliografía

  • Okuda, M., Picazo, J., Olfson, M., Hasin, D. S., Liu, S. M., Bernardi, S. y Blanco, C. (2015). Prevalence and correlates of anger in the community: results from a national survey. CNS Spectrums, 20(2), 130-139.
  • Schwartz, R. C. y Sweezy, M. (2020). Internal Family Systems Therapy (2.ª ed.). Guilford Press.