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Trauma · Apego

Trauma complejo: qué es, síntomas y tratamiento

Cuando el daño se repite y viene de quien debía cuidarte, deja una huella distinta. Qué es el trauma complejo, cómo se nota y cómo se trata.

Por Sofía Gimbert · 5 min de lectura

Figura de madera reparada con hilos dorados, imagen del trauma complejo

El trauma complejo es el que surge de experiencias dañinas que se repiten durante mucho tiempo y de las que es difícil escapar. Suele ocurrir en la infancia y dentro de relaciones que deberían dar seguridad, como la familia. Por eso no afecta solo a los recuerdos: también a cómo te sientes contigo, cómo regulas tus emociones y cómo te relacionas.

  • Qué es: la huella de un daño repetido y prolongado, a menudo en la infancia.
  • En qué se diferencia del TEPT: además de sus síntomas, afecta a las emociones, la autoimagen y las relaciones.
  • Diagnóstico: la OMS lo recoge como trastorno de estrés postraumático complejo.
  • Tratamiento: por fases, empezando siempre por la seguridad.

Qué es el trauma complejo

La psiquiatra Judith Herman propuso el concepto en su libro Trauma and Recovery, en 1992. Observó que las personas que habían sufrido abusos o maltrato prolongados presentaban un cuadro más amplio que el del estrés postraumático clásico.

Algunos ejemplos son el maltrato o la desatención en la infancia, crecer con un progenitor con una adicción grave, la violencia en la pareja durante años o el acoso continuado. Lo que tienen en común es la repetición, la falta de salida y, muchas veces, que el daño viene de alguien de quien dependías.

Desde 2022, la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (CIE-11) incluye el trastorno de estrés postraumático complejo como diagnóstico propio. Es un reconocimiento importante, porque durante años muchas personas recibieron etiquetas que no explicaban del todo lo que les pasaba. El DSM-5, el manual diagnóstico de referencia para los psicólogos, no lo separa como diagnóstico propio, aunque muchas de sus señales aparecen dentro del estrés postraumático.

«Cuando el daño se repite y viene de quien debía cuidarte, deja una huella distinta, y se trata por fases, empezando siempre por la seguridad.»

Trauma complejo y TEPT: en qué se diferencian

El estrés postraumático suele aparecer tras un hecho concreto, como un accidente o una agresión. Incluye recuerdos intrusivos, evitación y sensación de amenaza constante.

El trauma complejo comparte esos síntomas, pero además añade otros tres grupos de dificultades:

  • Regulación emocional: emociones muy intensas que cuesta calmar o, al contrario, desconexión y vacío.
  • Autoimagen negativa: sensación profunda de no valer, de culpa o de vergüenza.
  • Relaciones: dificultad para confiar, para sentirse cerca de los demás o para mantener vínculos estables.

Síntomas del trauma complejo en el día a día

En la vida cotidiana, el trauma complejo puede verse así:

  • Sientes que hay algo roto en ti, aunque no sepas explicar qué.
  • Pasas de la calma al desborde en poco tiempo.
  • Te cuesta confiar, o confías en quien no te cuida.
  • Tienes momentos en los que te desconectas o te sientes lejos de ti.
  • Te exiges muchísimo o te castigas con dureza.
  • Te cuesta saber qué necesitas o pedirlo.

Muchas de estas señales se parecen a las del trauma infantil en adultos, porque a menudo tienen el mismo origen. También es frecuente la disociación.

Figuras de madera en penumbra, como las partes heridas que deja el trauma complejo

Cómo se nota el trauma complejo en las relaciones

Este tipo de trauma se nota especialmente en las relaciones cercanas. Por ejemplo, puedes oscilar entre necesitar mucho a alguien y querer huir cuando se acerca. O sentir que tienes que estar siempre alerta para que nada salga mal.

También es frecuente acabar, sin darte cuenta, en relaciones que repiten lo conocido, aunque duela. No es mala suerte: el sistema nervioso tiende a buscar lo familiar. Por eso aparecen a menudo el apego ansioso, el apego evitativo o la necesidad de complacer a los demás.

Entender este patrón alivia mucho. Ya no se trata de preguntarte «qué me pasa», sino «qué me pasó y cómo aprendí a protegerme».

Por qué el trauma complejo afecta tanto

Cuando el peligro viene de quien debería protegerte, el sistema nervioso queda ante un dilema imposible: necesitas a esa persona, pero también te hace daño. Para sobrevivir, la mente se adapta. Por ejemplo, desconectándose, complaciendo o culpándose a sí misma para mantener el vínculo.

Estas adaptaciones fueron inteligentes en su momento. El problema es que siguen activas años después. Desde IFS las entendemos como partes protectoras que siguen cuidando de las partes heridas, aunque el peligro ya haya pasado.

Cómo se trata el trauma complejo

El tratamiento del trauma complejo se hace por fases y a un ritmo respetuoso. Nunca se empieza por los recuerdos más dolorosos.

Primero, seguridad y estabilidad

Se construye un vínculo de confianza con la psicóloga y se trabaja en sesión la regulación del sistema nervioso, para ampliar la ventana de tolerancia.

Después, procesar lo vivido

Cuando hay recursos suficientes, se trabajan los recuerdos y las heridas. Con EMDR se reprocesan las experiencias que siguen activas. Con IFS se escucha a los protectores y se cuida a las partes que cargan con el dolor.

Por último, reconstruir

Se trabaja en la vida que quieres: relaciones más seguras, límites más claros y una forma más amable de tratarte.

Este enfoque por fases es el que recomiendan la mayoría de especialistas en trauma, y es el que seguimos en nuestra terapia online con EMDR e IFS. Si sientes que hoy no puedes más, llama al 024: es gratuito y atiende las 24 horas.

Preguntas frecuentes

¿El trauma complejo es un diagnóstico oficial?

Sí. La Organización Mundial de la Salud lo reconoce como trastorno de estrés postraumático complejo desde 2022.

¿El trauma complejo se puede superar?

Sí. El proceso suele ser más largo que con un trauma puntual, pero con un tratamiento por fases muchas personas recuperan la estabilidad y la confianza.

¿Qué terapia es mejor para el trauma complejo?

Se recomienda un tratamiento por fases, centrado primero en la seguridad. Enfoques como EMDR e IFS, aplicados por profesionales con formación en trauma, son muy útiles.

¿Puedo tener trauma complejo aunque mi infancia no pareciera tan mala?

Sí. A veces el daño no fue llamativo, sino continuo: desatención emocional, críticas constantes o tener que cuidar de los adultos. Lo que importa es cómo lo viviste y si había alguien que te protegiera.

Bibliografía

  • Herman, J. L. (1992). Trauma and Recovery: The Aftermath of Violence. Basic Books.
  • Hodgdon, H. B., Anderson, F. G., Southwell, E., Hrubec, W. y Schwartz, R. (2021). Internal Family Systems (IFS) Therapy for Posttraumatic Stress Disorder (PTSD) among Survivors of Multiple Childhood Trauma: A Pilot Effectiveness Study. Journal of Aggression, Maltreatment & Trauma.
  • Organización Mundial de la Salud (2022). Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª revisión (CIE-11).
  • Van der Kolk, B. (2015). El cuerpo lleva la cuenta: cerebro, mente y cuerpo en la superación del trauma. Eleftheria.