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Neuropsicología

Neurodivergencia: qué es y qué significa ser neurodivergente

TDAH, autismo, altas capacidades, dislexia… Qué significa la neurodivergencia, de dónde viene el término y por qué entenderla cambia la mirada.

Por Sofía Gimbert · 5 min de lectura

Fila de figuras de madera con una distinta en color y forma, imagen de la neurodivergencia

La neurodivergencia describe formas de funcionar del cerebro que se alejan de lo que se considera típico, como el TDAH, el autismo o la dislexia. No es un diagnóstico en sí mismo, sino una forma de mirar: entender que hay muchas maneras de percibir, aprender y relacionarse, y que ser diferente no es estar roto.

  • Qué es: un término para describir cerebros que funcionan de forma distinta a la mayoría.
  • Qué incluye: TDAH, autismo, dislexia, discalculia o altas capacidades, entre otras.
  • De dónde viene: del movimiento de la neurodiversidad, a finales de los noventa.
  • Por qué importa: ayuda a entenderse, pedir apoyos y dejar de culparse.

Qué es la neurodivergencia

El concepto de neurodiversidad lo popularizó la socióloga australiana Judy Singer a finales de los años noventa. La idea es sencilla: igual que hay diversidad en las personas, también la hay en los cerebros. Dentro de esa diversidad, se llama neurotípicas a las personas cuyo funcionamiento se parece al de la mayoría, y neurodivergentes a las que funcionan de forma distinta.

Esta mirada no niega las dificultades. Muchas personas neurodivergentes necesitan apoyos y lo pasan mal. Pero pone el foco en que parte de esas dificultades vienen de vivir en un entorno pensado para otro tipo de cerebro.

«Ser diferente no es estar roto: hay muchas maneras de percibir, aprender y relacionarse.»

Qué incluye la neurodivergencia

  • TDAH: diferencias en la atención, la impulsividad y la actividad. Lo explicamos en TDAH en adultos.
  • Autismo: una forma distinta de procesar el mundo social y sensorial. Te lo contamos en autismo en adultos.
  • Altas capacidades: una capacidad intelectual muy alta, con mucha intensidad. Más en altas capacidades en adultos.
  • Dificultades específicas del aprendizaje, como la dislexia o la discalculia.
  • Otras condiciones, como el síndrome de Tourette o la dispraxia.

No existe una lista cerrada ni oficial: el término es más social que médico. Además, es frecuente que varias condiciones convivan en la misma persona.

Señales de que podrías ser neurodivergente

  • Te has sentido diferente desde la infancia, sin saber muy bien por qué.
  • Haces un esfuerzo enorme para hacer cosas que a otros les salen solas.
  • Tu forma de atender, organizarte o relacionarte no encaja con lo esperado.
  • Ruidos, luces o cambios te afectan más que a otras personas.
  • Te reconoces mucho al leer sobre TDAH, autismo o altas capacidades.

Estas señales no son un diagnóstico. Solo una evaluación especializada puede aclarar qué está pasando.

Por qué importa entender la neurodivergencia

Muchas personas neurodivergentes llegan a la edad adulta con años de etiquetas injustas: vagas, raras, desordenadas, demasiado sensibles. Entender cómo funciona tu cerebro ayuda a dejar de culparte, a organizar tu vida a tu manera y a pedir los apoyos que necesitas. Además, puede aliviar una autoestima muy dañada.

En Mi Esencia Psicología, Celia, neuropsicóloga y psicóloga sanitaria, hace evaluación e intervención neuropsicológica online en adultos en TDAH, autismo y altas capacidades. Puedes ver cómo es en evaluación neuropsicológica.

Y si ser neurodivergente en un mundo que no siempre lo entiende te ha dejado heridas, la psicoterapia online puede acompañarte.

Neurodivergencia y salud mental

Ser neurodivergente no es un problema de salud mental en sí mismo. Sin embargo, vivir en un entorno que no se adapta a tu forma de funcionar puede generar mucho malestar. Es frecuente que aparezcan ansiedad, agotamiento o baja autoestima tras años de esforzarse por encajar.

Por eso, el apoyo psicológico a las personas neurodivergentes no busca «corregir» su forma de ser, sino ayudarles a entenderse, cuidar su energía y sanar las heridas que deja sentirse fuera de lugar. Organizaciones como Autismo España trabajan también desde esta mirada.

Neurodivergencia en el trabajo y en los estudios

En el trabajo o en los estudios, pequeñas adaptaciones pueden marcar una gran diferencia: instrucciones por escrito, espacios con menos ruido, flexibilidad en los horarios o más tiempo para ciertas tareas. Muchas veces no se piden por vergüenza o por no tener un diagnóstico que las respalde.

Conocer tu perfil ayuda a saber qué necesitas y a pedirlo con más seguridad.

Cómo hablar de neurodivergencia

Dentro de la comunidad neurodivergente hay distintas preferencias sobre el lenguaje. Por ejemplo, muchas personas autistas prefieren decir «soy autista» en lugar de «tengo autismo», porque lo viven como parte de su identidad. Otras prefieren lo contrario.

Lo más respetuoso es preguntar a cada persona cómo prefiere que se hable de ella. En consulta, siempre tenemos en cuenta cómo se nombra cada persona a sí misma.

Al final, se trata de algo sencillo: que cada persona pueda vivir de acuerdo con cómo es, con los apoyos que necesita y sin tener que esconderse.

Preguntas frecuentes

¿La neurodivergencia es un diagnóstico?

No. Es un término que agrupa distintas formas de funcionamiento cerebral. Los diagnósticos concretos, como el TDAH o el autismo, los hace una profesional tras una evaluación.

¿Qué diferencia hay entre neurodiversidad y neurodivergencia?

La neurodiversidad es la variedad de cerebros que existe en la humanidad. La neurodivergencia describe a las personas cuyo funcionamiento se aleja de lo más habitual.

¿Se puede descubrir que eres neurodivergente de adulto?

Sí. Muchas personas lo descubren en la edad adulta, a menudo tras años sintiéndose diferentes sin entender por qué.

¿Ser neurodivergente es una discapacidad?

No necesariamente. Algunas personas neurodivergentes necesitan apoyos importantes y otras muy pocos. Depende de cada persona y del entorno en el que vive.

¿Se pueden tener varias condiciones a la vez?

Sí, es frecuente. Por ejemplo, TDAH y autismo, o altas capacidades y TDAH, pueden darse en la misma persona.

¿La neurodivergencia se puede curar?

No se trata de curar, porque no es una enfermedad. Se trata de entenderse, cuidar la energía y contar con los apoyos necesarios.

Bibliografía

  • American Psychiatric Association (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5). Editorial Médica Panamericana.
  • Singer, J. (2017). NeuroDiversity: The Birth of an Idea. Edición de la autora.