Autoestima
Baja autoestima: de dónde viene y cómo se trabaja
La forma en que te ves se aprendió, y por eso puede cambiar. Señales, origen y cómo se trabaja la baja autoestima en terapia.

La baja autoestima es una forma de verte y valorarte en la que predominan la crítica, la duda y la sensación de no ser suficiente. No es un rasgo con el que se nace, sino algo que se aprende, casi siempre en la infancia y en las relaciones importantes. Por eso, también se puede cambiar.
- Qué es: una valoración de ti marcada por la crítica y la sensación de no valer.
- Señales: compararte, culparte, necesitar aprobación o no saber decir que no.
- Origen: cómo te miraron y te trataron, sobre todo en la infancia.
- Cómo se trabaja: en terapia, yendo a la raíz y cultivando una mirada más compasiva.
Qué es la autoestima
La autoestima es la valoración que haces de ti: cuánto te aprecias, te respetas y confías en ti. Una autoestima sana no significa creerse mejor que nadie. Significa sentir que vales tal como eres, con tus luces y tus sombras.
Curiosamente, la investigación de Kristin Neff muestra que la autocompasión, es decir, tratarte con amabilidad cuando fallas, aporta los beneficios de la autoestima sin sus trampas. Por ejemplo, no depende de compararte con otros ni de tus éxitos.
«La forma en que te ves se aprendió, y por eso también se puede cambiar.»
Señales de baja autoestima
- Te cuesta aceptar un halago sin quitarle importancia.
- Te comparas a menudo y sales perdiendo.
- Te culpas de casi todo lo que sale mal.
- Te cuesta decir que no o pedir lo que necesitas.
- Necesitas la aprobación de los demás para sentirte bien.
- Evitas retos por miedo a fracasar.
- Tu voz interna es dura y crítica.
De dónde viene la baja autoestima
La forma en que nos vemos se construye, en gran parte, a través de cómo nos miraron. Si en la infancia recibiste críticas constantes, comparaciones, desatención o un cariño que dependía de portarte bien, es fácil acabar creyendo que algo falla en ti.
También influyen experiencias posteriores, como el acoso escolar, una relación de pareja que te desvalorizaba o un entorno laboral muy exigente. Además, las redes sociales, con su escaparate de vidas perfectas, facilitan la comparación constante. Muchas de estas heridas tienen que ver con lo que explicamos en trauma infantil en adultos.
Cómo afecta la baja autoestima a tu vida
La forma en que te ves influye en casi todo. En el trabajo, puede llevarte a no pedir un aumento, a no presentarte a un puesto o a cargar con más tareas de las que te tocan. En las relaciones, a conformarte con poco o a quedarte donde no te cuidan.
También afecta a la salud emocional. Una voz interna muy dura alimenta la ansiedad, la tristeza y el agotamiento. Y, a menudo, va de la mano de la autoexigencia: como no te sientes suficiente, intentas compensarlo haciéndolo todo perfecto.
Por eso, trabajar la autoestima no es un capricho ni un lujo. Es cuidar la base desde la que tomas tus decisiones, te relacionas con los demás y te tratas cuando las cosas salen mal.
La baja autoestima desde IFS
En la terapia IFS, la voz crítica que te dice que no vales suele ser una parte protectora. Por extraño que parezca, intenta ayudarte: se adelanta a la crítica de los demás para que no duela tanto, o te exige para que no vuelvas a sentir rechazo.
Debajo de ella suele haber una parte joven que se quedó con la creencia de no ser suficiente. Cuando esa parte se siente vista y cuidada, la crítica pierde fuerza. Lo explicamos también en sanar al niño interior.

Cómo se trabaja la baja autoestima en terapia
Cada proceso es distinto, y enfoques como EMDR e IFS suelen ayudar a trabajarlo en profundidad. Leer frases positivas o repetirte que vales suele servir de poco cuando la creencia contraria está muy arraigada. Por eso, en terapia vamos a la raíz:
- Exploramos de dónde viene la mirada que tienes sobre ti.
- Con IFS, conocemos a la parte crítica y a la herida que protege.
- Con EMDR, reprocesamos las experiencias en las que aprendiste que no valías.
- Trabajamos los límites y la forma de relacionarte con los demás.
Si además te cuesta decir que no, te recomendamos leer sobre poner límites y sobre la tendencia a complacer a los demás.
Cuándo pedir ayuda
Pide ayuda si la baja autoestima te hace sufrir, si te impide hacer cosas que deseas o si te lleva a relaciones en las que no te cuidan. No tienes que esperar a «estar muy mal».
En Mi Esencia Psicología trabajamos la autoestima y el autocuidado en terapia online, con psicólogas sanitarias especialistas en trauma y apego.
Preguntas frecuentes
¿La baja autoestima se puede cambiar?
Sí. Aunque se forme en la infancia, la forma de verte puede cambiar con experiencias nuevas y con un trabajo terapéutico que vaya a la raíz.
¿Qué diferencia hay entre autoestima y autocompasión?
La autoestima es cuánto te valoras; la autocompasión, cómo te tratas cuando sufres o fallas. Cultivar la autocompasión suele ayudar a tener una autoestima más estable.
¿La baja autoestima es un trastorno?
No es un diagnóstico, pero puede ir unida a ansiedad, depresión o relaciones dañinas. Por eso merece atención.
¿Se puede tener baja autoestima aunque desde fuera no lo parezca?
Sí. Muchas personas con baja autoestima son muy competentes y parecen seguras. Por dentro, sin embargo, viven con miedo a fallar o a no estar a la altura.
¿Las redes sociales influyen en la autoestima?
Pueden hacerlo, porque facilitan la comparación constante con vidas que parecen perfectas. Si notas que te hacen sentir peor, merece la pena hablarlo en terapia y entender qué se activa en ti.
Bibliografía
- Neff, K. D. (2011). Self-Compassion, Self-Esteem, and Well-Being. Social and Personality Psychology Compass.
- Schwartz, R. C. (2021). No Bad Parts: Healing Trauma and Restoring Wholeness with the Internal Family Systems Model. Sounds True.
- Shapiro, F. (2018). Eye Movement Desensitization and Reprocessing (EMDR) Therapy: Basic Principles, Protocols, and Procedures (3.ª ed.). Guilford Press.



