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Maternidad · Duelo

Infertilidad: el impacto emocional del que poco se habla

La espera, los tratamientos y los duelos silenciosos. El impacto emocional de la infertilidad y cómo la terapia puede acompañar el proceso.

Por Sofía Gimbert · 5 min de lectura

Dos figuras de madera de la mano ante una cuna vacía, imagen del impacto emocional de la infertilidad

La infertilidad no es solo un problema médico: es también una experiencia emocional muy intensa. La espera de cada mes, los tratamientos, las pruebas y las esperanzas que no se cumplen desgastan mucho. Y, a menudo, se viven en silencio. Lo que sientes tiene sentido, y no tienes por qué atravesarlo sin apoyo.

  • Es frecuente: según la OMS, afecta a alrededor de 1 de cada 6 personas adultas.
  • Impacto emocional: ansiedad, tristeza, culpa, aislamiento y tensión en la pareja.
  • Duelos silenciosos: cada intento fallido puede vivirse como una pérdida.
  • Apoyo: la terapia ayuda a sostener el proceso, decida lo que decida cada persona.

La infertilidad es más frecuente de lo que parece

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud de 2023, alrededor del 17,5 % de la población adulta del mundo, es decir, cerca de 1 de cada 6 personas, vive la infertilidad en algún momento de su vida.

Aun así, se habla poco de ella. Muchas personas no lo cuentan por pudor, por miedo a las preguntas o por no querer dar explicaciones. En España, la Sociedad Española de Fertilidad ofrece información para pacientes.

«La infertilidad está llena de duelos silenciosos que merecen ser vistos y acompañados.»

Qué se suele sentir con la infertilidad

  • Ansiedad en cada ciclo, en cada prueba y en cada espera de resultados.
  • Tristeza y sensación de duelo cuando un intento no sale bien.
  • Culpa o vergüenza, como si el cuerpo estuviera fallando.
  • Envidia ante embarazos ajenos, seguida a menudo de culpa por sentirla.
  • Aislamiento, porque cuesta estar en ciertas reuniones o conversaciones.
  • Sensación de pérdida de control sobre la propia vida.

Todas estas emociones son comprensibles. No significan que lo estés haciendo mal, sino que estás atravesando algo muy difícil.

Infertilidad y pareja

La infertilidad pone a prueba a muchas parejas. Cada miembro puede vivirlo a un ritmo distinto: uno quiere seguir intentándolo y el otro necesita parar, uno necesita hablar y el otro se protege callando. Además, la sexualidad puede volverse un calendario más que un encuentro.

Estas diferencias no significan que la relación vaya mal. Pero si se convierten en distancia o en discusiones que se repiten, la terapia de pareja puede ayudar a cuidarse durante el proceso.

Cómo puede ayudar la terapia

La terapia no sustituye al tratamiento médico, pero lo acompaña. Ofrece un espacio para expresar lo que no se dice en otros sitios, sostener la incertidumbre y tomar decisiones difíciles con más claridad: seguir, parar, buscar otras vías o cambiar el proyecto de vida.

En Mi Esencia Psicología acompañamos la maternidad desde la concepción. Trabajamos con IFS, para escuchar a las partes que sienten miedo, culpa o esperanza, y con EMDR cuando hay experiencias traumáticas, como una pérdida gestacional. Lo hacemos en terapia online.

Y si aparece la ansiedad en el embarazo cuando por fin llega, también podemos acompañarte en esa etapa.

Los duelos de la infertilidad

La infertilidad está llena de pérdidas que a menudo no se nombran: cada prueba negativa, cada ciclo que no funciona, cada tratamiento que no sale adelante. Y, en algunos casos, también la pérdida del proyecto de tener hijos biológicos o de tenerlos en absoluto.

Estos duelos son reales, aunque el entorno no siempre los reconozca. Tienen mucho en común con lo que explicamos en duelo complicado: cuando no hay espacio para el dolor, cuesta más que avance.

Cuando el entorno no sabe qué decir

Comentarios como «relájate y ya llegará» o «¿para cuándo el bebé?» suelen hacer daño, aunque no haya mala intención. Muchas personas acaban evitando reuniones familiares o conversaciones con amistades para no tener que dar explicaciones.

Elegir con quién compartir el proceso, y qué contar, es una forma legítima de protegerse. Y si te cuesta, también se puede trabajar en terapia.

Decidir cuándo parar

Una de las decisiones más difíciles es cuándo dejar de intentarlo, cambiar de camino o plantear otras formas de formar una familia. No hay respuestas correctas. La terapia ofrece un espacio para pensar con calma, escuchar a todas las partes que opinan dentro de ti y tomar una decisión con la que puedas vivir.

Infertilidad y autoestima

Para muchas personas, la infertilidad toca la propia identidad: sentir que el cuerpo falla, que algo no está bien en ti o que no cumples con lo que se espera. Estas ideas pesan mucho y afectan a la autoestima, a la sexualidad y a la forma de mirarse.

En terapia se trabaja para separar lo que te pasa de lo que vales. La infertilidad es algo que estás viviendo, no algo que te define.

Preguntas frecuentes

¿Es normal sentirse tan mal por la infertilidad?

Sí. La infertilidad es una experiencia muy dura, con mucha incertidumbre y duelos que a menudo no se reconocen. Sentirse así es comprensible.

¿La terapia ayuda a quedarse embarazada?

La terapia no es un tratamiento de fertilidad. Su objetivo es acompañarte emocionalmente durante el proceso y ayudarte a cuidarte, sea cual sea el resultado.

¿Puede venir mi pareja a terapia?

Sí. La infertilidad afecta a los dos, y la terapia de pareja puede ayudaros a entender vuestras diferencias y a apoyaros durante el proceso.

¿Es normal sentir envidia de los embarazos de otras personas?

Sí, es muy habitual y no te convierte en mala persona. Es una forma de expresar el dolor por lo que deseas y no llega.

¿Es normal que mi pareja y yo lo vivamos de forma tan distinta?

Sí. Cada persona tiene su ritmo y su forma de expresar el dolor. Hablarlo, a veces con ayuda de una terapeuta, evita que esas diferencias se conviertan en distancia.

Bibliografía

  • Organización Mundial de la Salud (2023). Infertility Prevalence Estimates, 1990–2021. OMS.
  • Schwartz, R. C. y Sweezy, M. (2020). Internal Family Systems Therapy (2.ª ed.). Guilford Press.